sábado, 4 de julio de 2015

LOS PACTOS POLÍTICOS

               LOS  PACTOS  POLÍTICOS

        A raíz del sorprendente Pacto político de una fracción del Partido Colorado y las fuerzas de Izquierda neo-marxistas, surge el recuerdo de los varios pactos que tuvieron lugar en nuestra patria entre los Partidos Políticos tradicionales y lo que puede diferenciarlos del que se viene ahora. Empecemos haciendo un poco de historia.
        Los principales actores visibles de estos pactos son colectivos, en algunos casos, como el Partido Nacional Republicano y el Partido Liberal, o sus respectivas facciones y desprendimientos principales; pero casi siempre fue decisiva la intervención de sus Jefes históricos, como el General Bernardino Caballero, el General Benigno Ferreira, Antonio Taboada y el General Juan Bautista Egusquiza. Como iremos recordando, los pactos nunca fueron sometidos a la aprobación popular y en todos los casos fueron decisiones de las respectivas cúpulas partidarias, las que a su vez actuaron bajo la irresistible influencia de aquellos Jefes históricos, incluso contra la indisimulada reticencia de los miembros de las respectivas Comisiones Directivas de sus Partidos. Los propósitos perseguidos por los firmantes de los Pactos fueron: Pactos de Paz, luego de enfrentamientos armados, para devolver la paz a la República y la estabilidad a las Instituciones; Pactos Revolucionarios para derrocar Gobiernos; y Pactos electorales para integrar los Parlamentos.
        Así tenemos los “Pactos Revolucionarios” para la conquista del Poder como el suscrito entre Caballero y Ferreira en 1909, o el de la “defensa del Poder Público” como el del Presidente Rojas en 1911 sostenido militarmente por el Partido Colorado; y también el “Pacto de Corrientes” de 1912, en que Jaristas, Liberales Democráticos y Republicanos acordaron la conquista del Poder por medio de la revolución armada. En cuanto a los “Pactos de Paz”, con alcances políticos institucionales, están los de 1874 y 1904, por los cuales fue modificada la autoridad Gubernamental, del propio Poder Ejecutivo  en su figura Presidencial, o la modificación del Gabinete y otros Cargos menores, que fundamentalmente incluían el fin de las operaciones militares. En estos dos casos fue visible la injerencia extranjera, la Brasileña en 1874 y la Argentina en 1904, que fueron actores importantes para el arreglo de Paz. En cuanto a los “Pactos Parlamentarios” fueron formalizados para la concurrencia a elecciones para renovar el Parlamento con listas elaboradas de común acuerdo y con reserva de un número fijo de los Registros Electorales para cada uno de los Partidos. El acuerdo dejaba en libertad a cada Partido para que designase como Candidato a cualquiera de sus afiliados, no extendiéndose el acuerdo a la digitación de nombres. Estos acuerdos tuvieron la particularidad de ser resultado de las negociaciones interpartidarias, patrocinadas por sus respectivos Directorios, y en general fueron respetados por el electorado, que concurría a sufragar por los Candidatos oficiales. Tuvieron éxito en los años 1895, 1897, 1899, 1901, 1906 y 1912, significando una evolución cívica nunca más repetida en otros períodos de nuestra historia política.
        Ahora, cabe preguntarse: ¿qué consecuencias tuvieron esos Pactos en el orden político e institucional? Lo que parece claro es que durante el breve tiempo de vigencia de las acuerdos Parlamentarios, se calmaron las pasiones desenfrenadas y se aquietaron los ímpetus revolucionarios desapareciendo la amenaza de la guerra y violencia. Otro aspecto importante es la disminución del exclusivismo político, una práctica constante que puede definirse como la distribución de Cargos de importancia dentro del círculo que controlaba el Poder Político y, como contrapartida, la exclusión de quienes no pertenecían a esa minoría privilegiada. Esto se vio disminuido durante ese período de seis años como consecuencia del ambiente conciliador que reinaba en la escena. También apuntemos que con los Pactos Parlamentarios los viejos amigos, luego devenidos en adversarios, de nuevo volvían a reunirse a discutir el destino de sus respectivas instituciones cívicas y el rol que ellas cumplirían en la vida nacional. Los Pactos demostraron, en general, que no existían adversarios y/o enemigos irreconciliables, y que el transcurso del tiempo era capaz de borrar las viejas heridas, como ya lo dijera hace 2.000 años Plinio el Viejo y lo repitiera Plinio el Joven: “El tiempo borra todas las huellas”. Y, en verdad, ¿Quién pensaría que Caballero y Ferreira se unirían en un Pacto de tanta significación como el de 1909, ya que fueron adversarios de toda la vida, y se enfrentaron en los campos de batalla de 1873 y 1904, para finalmente unirse en el común propósito de la búsqueda del Poder?
        Y también cabe preguntarse: ¿Por qué fueron posibles esos Pactos? Al respecto es importante señalar otro aspecto de la cuestión: el origen social común de los Dirigentes de los Partidos en los tiempos de los susodichos Pactos. Además, no es desconocido el hecho que esos Dirigentes integraban ciertas Fraternidades, las que constituían escenarios de encuentros, diálogos y acuerdos… El “Diccionario de la Masonería Paraguaya” del Dr. Amadeo Báez Allende, es ilustrativo para analizar este aspecto que podría haber sido influyente en la conformación de las Acuerdos Políticos. Y a estos factores debemos sumar otro, aún mas decisivo e importante para el objeto de este análisis: que los dos Partidos Tradicionales no tenían posiciones doctrinarias extremistas y totalmente enfrentadas, ya que ambos propugnaban un mismo modelo de Estado: el democrático, policlasista y de respeto a las instituciones republicanas, sin totalitarismo ni revolución social maximalista. La excepción a esto fue la aparición del Radicalismo en el Partido Liberal que tuvo como norma invariable su tenaz oposición a toda forma de Pacto político. En cuanto los Radicales se consolidaron en el Poder terminaron con los Pactos y la conciliación que caracterizaron el período anterior. Y esto puede y va a suceder si la Izquierda neo-marxista llega al Poder, como pasaremos a estudiar.
        Y sucederá así porque la Izquierda extremista busca una transformación total de la estructura socio-económica y política de toda la sociedad y está dominada por el poder mítico de una Ideología inflexible que debemos considerar. En su libro “Opinión Pública Soviética e Ideología”, escrito en 1986, el sociólogo, entonces emigrado, Vladímir Shlapentokh ha descrito la Ideología como “un conjunto de doctrinas, complejo y relativamente flexible, que se desenvuelve en dos niveles: el pragmático (reflejo de las realidades de la vida material) y el mitológico (creador de valores abstractos que propician el consenso)” y la caracteriza como “un sistema de valores y creencias, más o menos cohesivo, que define las necesidades primordiales y las normas morales de conducta que existen en una sociedad, y que sirve también para justificar o legitimar el orden prevaleciente en la misma” (Vladímir Shlapentokh: Soviet Public Opinion and Ideology: Mythology and Pragmatism in Interaction [La Opinión Pública Soviética y la Ideología: mitología y pragmatismo en interacción]; Nueva York, Praeger, 1986). El Gobierno imbuido de tal ideología dedica grandes recursos y mucha energía a la tarea de configurar las percepciones del público y resulta claro que protege con mucho celo su monopolio en ese aspecto; dicho monopolio es una característica habitual de las sociedades impositivas, donde la voluntad de controlar la conducta no sólo se manifiesta en la economía planificada y centralizada, sino también en todas las esferas de la sociedad, desde la ciencia hasta la educación moral. No hay concesiones de ninguna clase a la discrepancia: la dependencia inflexible de la visión mítica de la realidad crea un peso muerto que gravita sobre el proceso de cambio o modernización; acusa a la “Clase Dominante” de haber diseminado un concepto distorsionado de la realidad con el único propósito de proteger su Poder y sus intereses. La compleja, refinada e intrincada edificación del mundo subjetivo de los ciudadanos es en verdad totalitaria: su combinación de engaño e hipocresía, que permite involucrar prácticamente a todos los miembros de la sociedad dentro de un juego masivo de desempeño de papeles, envenena la moral pública; además, el efecto perjudicial de la mitología sobre la vida económica se ha evidenciado desde hace mucho tiempo.
        La exposición que presentamos plantea un interrogante que estaba implícito desde el comienzo: ¿es en verdad posible que un Gobierno o una élite obtenga algún beneficio de una ideología falsa, fallida en sí misma, contraproducente y antitética con respecto al progreso y la modernización? Podemos responder de manera indirecta a este acertijo. La ideología marxista impuesta es un obstáculo para el progreso y la modernización y lleva indefectiblemente a un totalitarismo que fatalmente sacrifica a sus “compañeros de ruta”; y el intento de su desmantelamiento, una vez ya instalada, podría abrir la puerta aun extremismo aún más desastroso y radical, una “huida hacia adelante” o bien al contraataque de los Conservadores reaccionarios. En ambos casos la Nación va al fracaso.
        En nuestro caso actual, el Programa de Lugo es como una respuesta ideológica frente a las deficiencias del Gobierno de Cartes en el terreno de la política y de la economía; la visión conservadora neoliberal que éste tiene de la sociedad, su glorificación del Poder, su desconfianza hacia el pueblo Colorado y su tolerancia a la actitud morosa y “convenienciera” de su Burocracia, son a su vez una respuesta “ideológica” pobre a los afanes utópicos, los proyectos atolondrados y al “voluntarismo” de la ideología izquierdista extremista de Lugo, que, sin embargo, encandilan al pueblo sumido en la pobreza.
        En cambio, la Ideología Nacionalista Republicana tiene un significado bastante preciso. Esta ideología incluye, por ejemplo, el respeto al carácter inalienable de los Derechos Humanos; la elevación e incluso casi la “santificación” del Pueblo; el concepto de “Contrato Social” entre Gobernantes y gobernados (que si los primeros llegan a infringir pueden ser desconocidos por los segundos); la limitación y el control de las facultades del Gobierno; la tolerancia de gran variedad de intereses cual es el “Policlasismo”; y el establecimiento de una demarcación clara      –protegida por la Ley– entre los ámbitos público y privado. Conforme a estas normas resulta difícil decir que Lugo –y el “Luguismo”– sea demócrata. La definición que ofrece Shlapentokh de la ideología introduce en el “Luguismo” una contradicción de términos que sólo aumenta la confusión de lo que éste quiere representar. En la ideología del Coloradismo se exalta la primacía del Pueblo sin sacrificar al individuo, la santidad de los derechos naturales, y, por tanto, la imposición de límites al Gobierno. En ella se ha consagrado la competencia en una economía de mercado como el medio de lograr el bien común, con intervención del Estado solo para reparar las fallas e inequidad en la distribución de la riqueza, en lugar de condenar dicha competencia como un elemento destructivo de la armonía social. En cambio, la ideología neo-marxista es consistente, cuenta generalmente con un vigoroso sector de partidarios fanatizados (entre los que está incluida una poderosa Burocracia), resulta compatible con la maquinaria política que está dispuesta a recurrir a la represión y enardece la patriotería (como en Venezuela y Cuba).
        El ambicioso experimento social que al parecer tendría como resultado una nueva y gloriosa sociedad basada en la libertad, la búsqueda colectiva del bien común y la abundancia material no se puede juzgar precisamente como un éxito histórico. A pesar de que las aspiraciones utópicas expresan la visión más optimista y los ideales más elevados de la humanidad, han resultado particularmente perniciosas en la práctica, sobre todo porque en su búsqueda de la perfección humana pierden hasta el menor vestigio de compasión hacia las flaquezas que a todos nos afligen. Por su naturaleza misma, las utopías son al mismo tiempo idealistas y autoritarias. El poder de la Ideología para configurar la percepción de la realidad y el comportamiento es evidente, y los “Pactistas” con la Izquierda utópica y mítica deben evaluar los peligros a los que se exponen de caer en manos de un Régimen que utilice la ideología como instrumento para el control social y para la transformación de la naturaleza humana. Como lo escribiera sagazmente un escritor Comunista, Ilya Ehrenburg: “Nuestros contemporáneos pueden saber con exactitud cuál es la órbita que describirá un satélite que se ha lanzado al cosmos; sin embargo, nosotros todavía no podemos saber cuál será la órbita en la que se desplazarán las emociones y las actividades humanas”.--


sábado, 27 de junio de 2015

DETRÁS DEL "G-15"

                  QUÉ  HAY  DETRÁS  DEL  “G-15”
George Bernard Shaw: “Hay que aprender a ver las cosas que están detrás de las cosas”.
                A esta altura de su Gobierno ya queda claro para cierto sector de la Clase Política Colorada, que el Pte. Cartes ejecuta una política Neoliberal para empresarios amigos y con prescindencia del Partido Colorado. Y se vislumbra que desearía la reelección y que si ello no fuere posible, trataría de que su sucesor sea otro de su Clase Empresarial, no pudiendo desecharse la posibilidad de que busque una alianza con el Partido Liberal para el 2018.
1)   Lo apuntado (que ya es evidente para los altos círculos políticos) trae aparejada la consecuencia de que los principales Políticos Colorados quedarían, en su mayoría, excluidos de la Lista Oficialista y, por ende, del apoyo para su permanencia en los importantes Cargos electivos del Congreso y las Gobernaciones.
2)    Esta circunstancia es la que mueve a la Clase Política Colorada a reaccionar fuertemente para proteger sus intereses y busque la manera de contrarrestarla con alianzas políticas que le den el respaldo suficiente y el sustento económico para dar la batalla defensiva, pasando ya desde el “vamos” a la defensa más efectiva que es el ataque, la ofensiva en todos los frentes.
3)    Para ello, y para consolidar su posición, busca, además de explotar el gran descontento partidario, la alianza con los sectores que más están creciendo electoralmente y poseen el apoyo económico financiero en gran escala que se necesita para contrarrestar al “Cartismo” empresarial.
4)   Y estos sectores están en una clase adinerada del PLRA descontenta con Cartes, y su ala izquierda –liderada por Luis Alberto Wagner, Víctor Ríos y Carlos Amarilla– pero  sobre todo en la Izquierda: el “Frente Guasu” con su fuerte apoyo financiero y político internacional y su innegable crecimiento en el estamento popular obrero-campesino y baja clase media.
5)   Al respecto es sintomático que el triunfante nuevo Presidente del Congreso, Marito Abdo Benítez, en su entrevista, del Domingo 14 pasado, con el conductor del Programa AAM, haya ponderado la popularidad de Fernando Lugo y calificado a su Gobierno de “muy bueno” y eficiente para las clases populares.
6)   “Calé” Galaverna y sus compañeros de ruta están pretendiendo hacer lo que los Liberales hicieron en el 2008, pero al revés; no en balde a “Marito” le acompañan el izquierdista Carlos Filizzola como vice Pte. 1º, y Carlos Amarilla, uno de los Líderes del ala izquierda del PLRA, como Vice Pte 2º; y esto trae aparejado un riesgo muy grande: que el “Golpe”, si resulta, se les escape de las manos y se convierta en una “Revolución” inmanejable para ellos y sean los desplazados por una Izquierda bien organizada y disciplinada, pudiendo ocurrirles lo que dice el cuento de “La señora de Riga”: “Dicen que en Riga, Capital de Letonia, hubo una joven señora que salió de paseo, muy sonriente, montada en un tigre; pero cuando la comitiva que le acompañaba volvió del paseo, la señora estaba dentro de la panza, y la sonrisa en la cara del tigre”. En otras palabras, no están teniendo en cuenta que “para cenar con el Diablo, es necesario tener una cuchara muy larga”.
7)    Esto sucedió en la Rusia de 1917 con Kerenski, quien creyó en las promesas de Lenin de que respetaría un Gobierno Constitucional con elecciones democráticas y después tuvo que huir, disfrazado de mujer, ante el Golpe violento del “Octubre Rojo” transformado rápidamente en una Revolución. Cuando a Lenin le enrostraron su proceder, que dejó de lado también a sus aliados “Social-Revolucionarios”, él explicó: “Hay compromisos… y compromisos… Una cosa es el ‘Compromiso táctico’ y otra el ‘Compromiso traicionero’ camino a la deslealtad; nosotros hicimos lo primero cuando las circunstancias lo requerían, pero no vamos a caer en lo segundo traicionando a la Revolución”. Lo mismo ocurrió en la Alemania de 1933, cuando el intrigante General Von Schleicher, para desplazar del Poder a su rival político Von Papen, convenció al anciano Presidente Hindenburg para que nombrase Canciller a Hitler, asegurándole que lo tendría controlado por un Gabinete dominado por sus aliados y donde sólo figuraba un Nazi; el resultado es de sobras conocido.
8)   No es cercanamente posible el “Juicio Político” al Pte. de la Rca. pero lo intentarían si consideran que tienen las suficientes cartas importantes a su favor y “los Dioses les son propicios”; pero su objetivo (del “G-15”) es la permanencia en el Poder en el 2018 a cualquier precio, además de los incentivos económicos que hay detrás, y eso es lo alarmante pues el Paraguay puede terminar convirtiéndose en otra República Bolivariana. Y de allí no habrá quien lo saque.
9)   El descontento popular reinante es un caldo de cultivo fácil para la implantación de un Régimen Populista autoritario. Y no olvidemos que el Partido Colorado es ideológicamente y popularmente un Partido de centro-izquierda que siempre se inclinó más a un “Socialismo democrático”, antiliberal, con un “Estado solidario”, como lo proclamaron Blas Garay, Fulgencio R. Moreno, Ignacio A. Pane, Juan León Mallorquín, y hasta el Dr. Juan R. Chaves en sus discursos de las décadas del ’30 y del ’40. En 1944 Ezequiel González Alsina fue un ferviente hombre de izquierda que pidió el establecimiento de relaciones diplomáticas con la URRS. Y lo mismo puede señalarse de Hipólito Sánchez Quell.
10)    Los torpes ofrecimientos de dinero por parte de personeros de Cartes ilustran bien la irrealidad en que se mueve el Gobierno, sin atinar siquiera a comprender el “Juego Político” peligrosísimo en que está envuelto; así como las aún mas torpes declaraciones de su Candidato impuesto: Alliana, de que “les dimos un premio consuelo”; ¡nada menos que la Presidencia de un Poder del Estado!
11) No nos debe sorprender que Políticos que hasta hace poco se insultaban con denuestos terribles ahora estén abrazados en un Pacto común. El Príncipe Bismarck, el “Canciller de hierro” que unió a los diversos Estados Alemanes bajo la hegemonía de Prusia en 1870, dando así inicio al “Segundo Reich” del Káiser Guillermo Hohenzollern, dijo que “la Política es el arte de lo posible y la ciencia de lo PROVISORIO”. Y en realidad, en Política nada es definitivo: ni los odios ni los amores, todo es provisorio. No olvidemos tampoco el apotegma de Trotsky en 1939: “La Política no conoce el resentimiento personal ni el espíritu de venganza; la Política no conoce más que la EFICACIA”.
12)   En estas circunstancias, de un “Espacio-Tiempo-Histórico” definido (Libro de Víctor Raúl Haya de la Torre), los últimos Dirigentes experimentados  activos del Partido Colorado y sus adherentes no pueden permanecer indiferentes; y ya deben proclamar la posibilidad y viabilidad de una “tercera vía” entre el “Cartismo Empresarial decadente” y la “Alianza con la Izquierda emergente”. Tal vez éste sea el camino que nos señala la hora y debemos activar antes de que sea demasiado tarde para el Partido y para  nuestra Patria. Porque al parecer, hay todavía Líderes históricos, en actividad, que aprendieron a “ver las cosas que están detrás de las cosas”, como decía George Bernard Shaw.--


martes, 23 de junio de 2015

CALÉ GALAVERNA Y EL PODER

              CALÉ GALAVERNA Y LA EMBIAGUEZ DEL PODER
        (Por qué ha tomado partido contra el Pte. Cartes)
        Toda la vida política es un Juego de Poder. El objetivo del juego es bastante sencillo: saber lo que se quiere y alcanzarlo. En contraste, los movimientos del juego son infinitos y complejos pero por lo general implican la manipulación de personas y situaciones en beneficio propio. En cuanto a las reglas, sólo se descubren si el juego se sigue hasta el final. Heinrich von Treitscheke, el filósofo alemán del Poder, escribió: “Aunque tu vecino te considere su aliado natural contra un Poder ajeno al que ambos teméis, siempre está dispuesto a beneficiarse a tus expensas en la primera oportunidad que se le presente, en cuanto pueda hacerlo sin riesgo personal... Quien no aumenta su Poder, inevitablemente lo disminuye cuando otros lo incrementan” (Citado por Frederick Meinecke, en “Die Idée Der Staatsräzon” [La idea de la Razón de Estado]; Munich, 1924). Sería muy difícil resumir de otra forma sucinta la posición del hombre político: el análisis que hace von Treitscheke de la condición humana, a pesar de que en una primera lectura podría parecer un rasgo característico de la depresión y la paranoia alemanas, de hecho es aplicable a infinidad de situaciones y representa especialmente para el Político una forma de vida. Y debemos reconocer que el instinto de Poder es inherente a hombres y mujeres como observó Friedrich Nietzche en “La Voluntad de Poderío”: Siempre que encuentro a un ser vivo descubro una voluntad de Poder”.
        Para jugar “el juego del Poder” es necesario, en primer lugar, descubrir por sí mismo qué es el Poder. Los maestros del Poder juegan el “Juego” las veinticuatro horas del día, tratando instintivamente de dominar toda situación que enfrentan y de ejercer la mayor coerción posible sobre las otras personas, utilizando tácticas como la resistencia bajo presión, la vacilación fingida, la capacidad de protesta y hasta la transigencia. Los jugadores más logrados del juego del Poder pueden hacer todas esas cosas y no les moleta parecer tontos o débiles cuando les resulta conveniente… pues consideran que cierta dosis de destrucción del YO no es del todo mala para alcanzar sus designios.
        Un caso paradigmático es el de Juan Carlos “Calé” Galaverna: surgido de los más bajos estratos de la sociedad paraguaya, con el instinto acomodaticio del paria –que se ve obligado desde muy joven a habérselas solo– supo, sin embargo,  llegar a los más altos círculos del Poder, para lo cual ha utilizado, sin intimidarse,  todas las armas a su alcance: mentira, trapacería, descoco, sacrificio completo de su amor propio… él se atrevió a todo, él lo aceptó todo. El amor por el Poder es para Galaverna un sacrificio ofrendado a una fuerza más poderosa que él mismo. Se sacrificó, y no dudó en sacrificar a sus amigos (por ejemplo, a González Casabianca que lo encumbró como Diputado por el MOPOCO, abriéndole las puertas del Poder), porque el vínculo que une a “Calé” con sus compañeros ocasionales de ruta es el mismo que une al policía con su prisionero. Pero a lo apuntado hay que reconocerle una gran capacidad política, una oratoria de “barricada” superlativa y una buena cultura intelectual autodidacta; a lo cual hay que agregar un innegable atractivo personal y ser un estudioso de las debilidades humanas cuya especialidad es aprovecharlas.
        Después del “Marzo Paraguayo” Galaverna se halló en el pináculo de su prestigio y Poder, lo que lo llevó a la Presidencia del Congreso, ocupando varias veces el cargo de Presidente de la Rca. en Ejercicio y ser el “Poder detrás del trono” dominando completamente la situación ante el débil y “bueno” González Macchi. Pero pasemos a lo pintoresco: era realmente triste y risible a la vez observar cómo se arrastraban tanto Liberales como Encuentristas y Argañistas, a los pies de Galaverna, quien habría exclamado que  “se sentía embriagado con el Poder”, sin considerar que la vida es una rueda  ni recordar el proverbio chino: “cuanto más alto es el Bambú más bajo se inclina“. Basta leer en los “Diarios de Sesiones” la “Sesión Extraordinaria” del 30 de Marzo de 1999 y  la “Sesión Preparatoria” del 24 de Junio de 1999 de la Cámara de Senadores para reírse o lagrimear. Así, por ejemplo, en esta última, al apoyar la elección para Presidente de la Cámara del Senador Juan Carlos Galaverna, el Senador Francisco José de Vargas dijo: “creo necesaria la presencia al frente del Congreso Nacional de un político que ‘no nada en dos aguas, que no tiene dobles discursos’, que es claro en su discurso y coherente en su postura” ( sic )… y la Senadora Elba Recalde: “…en honor a una persona que es capaz de actuar de frente y decir lo que siente sin andarse en vueltas o ‘meneos extraños’ al concepto final de la política… por esa coherencia y por esa postura… apoyo la candidatura…”; pero la palma de la adulonería se la llevó el locuaz Senador Euclides Acevedo:      “… hablar de las cualidades de Juan Carlos Galaverna puede resultar la ‘solemnización de lo obvio’… conviene recordar que ‘desde los tiempos de Hernandarias o de las conspiraciones de Antequera’, no ha surgido una espada parlamentaria más filosa y más brillante que DON JUAN CARLOS GALAVERNA. Muchos dicen que es tribuno, otros dicen que es gladiador, pero tanto como tribuno o gladiador, ‘es temible para pícaros y para incautos’. Es un alfarero de la palabra, la acaricia, la besa, la fatiga pero no la abandona porque no se fuga del pensamiento; al contrario, el pensamiento lo persigue obstinadamente…. Todas estas cualidades hacen que ‘sea motivo de temor y admiración su presencia y sobre todo su palabra’…; profundamente paraguayo, como diría Juan Sinforiano Bogarín…. Es un hombre que, aunque busque la paz, ésta le aburre, al contrario, crece y se agranda en la crisis…. ‘Si hubiera estado en la guerra el Cnel. Franco lo hubiera contratado como fusilero de su Cuerpo de Ejército’…. Pedimos por una necesidad histórica…. La armonía y la ingeniería política exigen que Don Juan Carlos Galaverna continúe al frente del Congreso”.
        Hay muchos más ditirambos laudatorios, pero con esto es suficiente para ilustrar el carácter de los “chupamedias”.
        Ahora cabe preguntarnos ¿qué lo mueve a Galaverna para tomar decidido partido contra el Pte. Cartes, después de ser hasta hace poco su fiel escudero, y apoyar la Candidatura de Marito Abdo Benítez y formar parte de los rebeldes Senadores del          “G-15”? ¿Qué se cuece detrás de esa posición?  
        Pueden aventurarse algunas hipótesis: 1) La más simple es que Galaverna ha pedido algo que Cartes le ha denegado y por eso su reacción; pudiendo, de conseguirlo, volver de nuevo al redil “Cartista”. 2) Que “Calé” no olvida las humillaciones sufridas durante el periplo pre-electoral, cuando quiso ser Presidente de la Convención que consagró a Cartes como Candidato, y que tuvo que “tragarse” para seguir teniendo una posición de Poder, así como que HC no lo puso en la “Lista Oficialista” para Senadores. 3) Que la estrategia del “G-15” apoyado por la Oposición Liberal-Izquierdista es la de hacer elegir a Marito Abdo Benítez Presidente del Senado (como ocurrió) y por ende del Congreso, para luego forzar el “Juicio Político” y, de conseguirlo, forzar también la renuncia del Vice-Presidente Afara, a quien consideran “débil” –tal como lo hiciera en 1991 Borís Yeltsin con el débil y timorato Mikhaíl Gorbachov, a quien forzó a renunciar a la Presidencia de la URSS– quedando Marito de Presidente de la Rca. y Calé en la misma posición de Poder omnímodo que tuvo con “Lucho” González Macchi. Y de no darse esto último, “manejar” al sucesor constitucional Juan Afara, tal como lo hiciera en la ocasión ya citada prevaleciéndose de su mayoría en el Congreso.
        Pero, ¿es esto posible? Y ¿qué fuerzas poderosas los respaldan? No olvidemos que la fuerza gravitante que sostiene ahora al Pte. Cartes, ante el deterioro de su prestigio político que ha sufrido en casi dos años de Gobierno, es el DINERO, haciéndonos recordar lo expresado por nuestro conocido en otros trabajos, el inglés LORD HALIFAX: “Hay hombres que manejan hombres que sólo manejan cosas, pero el que maneja el dinero lo maneja todo”. Y Cartes tiene suficiente dinero para comprar los votos suficientes en la Cámara de Diputados como ahora parece que está sucediendo.
        “Hay que aprender a ver las cosas que están detrás de las cosas” ha dicho George Bernard Shaw, y por eso vamos a aventurar una cuarta hipótesis que a primera vista puede parecer “fabulesca” o un “pensamiento mágico” al estilo Rubín. Y es que detrás de la “osada” postura del “G-15” y su aún más “osada” alianza con la Oposición Liberal-Izquierdista puede estar una fuerte lucha de Poder de poderosos intereses sectoriales nacionales como internacionales. Es ley natural que toda acción tiene su reacción, y aunque Cartes está aplicando una política que le suscita el apoyo de ciertos sectores Empresariales, sin embargo, no puede satisfacer a todos y siempre queda un tendal de “heridos” por el camino; y éstos pueden reaccionar ante su preterición de la peor forma posible y “Calé” Galaverna es sólo su “mascarón de proa” a quien seduce la posibilidad de volver a  ser “primus inter pares”, la felicidad del Poder: “ofrecerse a la admiración pública, darse cuenta de que uno es más que los demás, poder decidir el destino de las personas, con plena soberanía, sin responsabilidad, sin rendir cuentas a nadie por lo que uno ha podido hacer a uno, a dos o a ciento. Quizá también esto sea felicidad: levantar a alguien y después pisotearlo; pisotear a alguien y luego levantarlo; levantar a uno y pisotear a otro. ¿Gustan todas estas cosas? ¿Dan satisfacción?”(Ladislav Mnacko: “Cómo gusta el Poder”;     pág. 266; Plaza y Janés S.A. Editores; Barcelona, 1967).
        En cuanto a los Factores Internacionales, debemos empezar diciendo que en esta era de la Globalidad ya no existen países insignificantes a los que no se debe prestar atención; toda acción política en cualquier lugar del planeta tiene su “resonancia cósmica”. Y el Paraguay dista mucho de ser un país insignificante, aunque así lo crean quienes tienen un “complejo de inferioridad que todavía supervive desde la hecatombe del ’70. Paraguay es un país estratégico situado en el corazón (heartland o región cardial) de América del Sur; es la mayor potencia energética de energía “limpia” del mundo; está situado en la región más feraz: la Cuenca del Plata, destinada, según el célebre Geopolítico Halford Mackinder a resolver el problema que acuciará al planeta en este siglo XXI, el hambre. Tiene el “Acuífero Guaraní; con una población homogénea, fácilmente controlable, sin problemas raciales ni localismos autonómicos; y, además, aún no explotados yacimientos de minerales valiosos como el uranio, el oro y petróleo. Y es el último “trebejo” valioso que no ha caído en poder de la “Izquierda Bolivariana” contestataria a los EE.UU., en este “Juego” de Poder Mundial entre las potencias “Telurocráticas” y “Talasocráticas”.
       El Filósofo y Geopolítico ruso Aleksandr Dugin nació en 1962 y es considerado un “tradicionalista”. Se lo mira como uno de los ideólogos del Movimiento Euroasiático y es un Consejero importante del Pte. Putin, con mucha influencia en las Fuerzas Armadas. En su obra magna sobre la Geopolítica (“Los Fundamentos de la Geopolítica”) toma el concepto del Geógrafo y Político inglés Halford John Mackinder: “de la oposición geopolítica entre las Potencias Terrestres y las Marítimas” (La Geopolítica es la rama de la Política que trata de cómo el medio geográfico influye en los acontecimientos políticos e históricos). Dugin sostiene que estas potencias son culturalmente antagónicas y que representan el choque entre tierra y mar, lo que para él corresponde a la división entre Oriente y Occidente. “Las sociedades basadas en la Tierra (Telurocráticas) –teoriza Dugin–  están atraídas por sistemas de valores absolutos y tradiciones, mientras que las sociedades Marítimas (Talasocráticas) son liberales”.
        Talasocracia o dominio de los mares (en griego θάλασσα =  thalassa: «mar», y κρατος = kratos: «poder») es un concepto  geoestratégico que denota al  Estado  cuyos dominios son principalmente marítimos, y Talasocracias son Imperios Marítimos en los que su fuerza depende del control del mar. Surgen a partir de países que por su naturaleza geográfica tienen necesariamente vocación marítima; es decir, países que son islas y penínsulas. Ejemplos de Talasocracias fueron el Imperio Español, el Portugués, el Británico y el Japonés durante la 2ª Guerra Mundial, y lo es en la actualidad EE.UU.
       El término Telurocracia (del latín tardío telluricus , y éste de tellus: 'tierra', en última instancia del protoindoeuropeo tel: 'suelo', 'piso', y κρατος = kratos: “poder”) llamada también en inglés como land power, designa a un concepto geopolítico  y geoestratégico  que denota al Estado cuyos dominios son principalmente terrestres, y Telurocracias son Imperios Continentales en los que su fuerza depende del control del territorio. Surgen de países que por su naturaleza geográfica tienen necesariamente vocación terrestre; es decir, países con mucho territorio continental. Ejemplos de Telurocracias fueron la Francia de Napoleón, la Alemania nacionalsocialista, la URSS y China. Ahora Rusia y China.
       Características: La vocación marítima de las Talasocracias  les da un carácter más orientado al comercio y la economía, más universalista, y nos atreveríamos a decir que más libertario, mientras que las Telurocracias tienen un carácter más político, más territorial, menos universalista y menos libertario.
       La Teoría del Heartland, también llamada “Teoría de la Región Cardial”, “Teoría del Corazón Continental”, “Área Pivote” o “Isla Mundial”, fue desarrollada también por el geopolítico inglés Sir Halford John Mackinder  (1861-1947) y posteriormente por Sir James Fairgrieve, y la cual postula que el dominio de un área concreta del mundo permitiría dominar a éste.
       En su libro más importante, “Osnovy Geopolitiki” (Fundamentos de la Geopolítica; Ediciones Nueva República. Torredembarra-Tarragona; España,2013), Dugin sienta las bases de la aversión geopolítica del Neo-Eurasianismo hacia los EE.UU. y el mundo Anglosajón en general. De acuerdo con sus teorías geopolíticas, el planeta se divide a grandes rasgos en tres grandes espacios: la Isla Mundial (principalmente los EE.UU. y el Reino Unido y la Europa Atlántica), Eurasia (Europa predominantemente Central, Rusia y Asia y el Medio Oriente), y el Rimland, área periférica, (los Estados entre la Isla Mundial y Eurasia).
       De acuerdo con la Doctrina Neo-Eurasianista, hay una confrontación perenne irresoluble entre el “poder del mar” asociado al “Nuevo Orden Mundial” homogeneizador de los EE.UU. y el “poder de la tierra” del “Nuevo Orden Eurasiático” dirigido por Rusia, que se resiste a la Globalización y a la universalización etnocultural. En la tradición maniquea clásica, Dugin demoniza a los EE.UU. y a toda la Atlantista “Isla Mundial” como un “reinado del Anticristo”.
       Entonces la lucha por la supremacía mundial está dada, y Sudamérica con su gran territorio continental es una pieza muy importante del Ajedrez que se juega entre las grandes potencias “Telurocráticas” (Rusia y China) y las “Talasocráticas” (EE.UU., Reino Unido, Alemania, Francia y demás naciones “atlánticas”). Y para ganar ese “juego” no trepidan en movilizar grandes recursos de toda índole, y ni qué decir del Económico: el DINERO, que fluye a raudales y que en Paraguay está destinado a la Izquierda y sus aliados. Y en lo Político, ya tuvimos una prueba cuando la furibunda y unificada reacción ante la destitución de Lugo.
      No podemos desechar el “pensamiento mágico” de que estos inmensos recursos pueden estar detrás del “empuje” que manifiesta el “G-15” en su “guerra” a Cartes, cuya fortuna puede ser contrabalanceada y contrarrestada si las circunstancias lo requieren. Y ya vemos que se ha cumplido perfectamente la primera parte del esquema “aliancista”: el Colorado Mario Abdo Benítez, Presidente del Congreso; el Izquierdista Carlos Filizzola, Vice-Presidente 1º; y el Liberal Carlos Amarilla, uno de los Líderes del sector izquierdista del PLRA, Vice-Presidente Segundo.
        Es que la ambición de Poder no tiene límites y ya lo ha definido Napoleón Bonaparte como “La más poderosa de las amantes” y Henry Kissinger como “El supremo afrodisíaco”.--
                                                                  

miércoles, 17 de junio de 2015

PROF.OSVALDO GIMÉNEZ SANTACRUZ

LA PÁGINA DEL PROFESOR MÁSTER              OSVALDO GIMÉNEZ SANTACRUZ
       El Sistema “Nivel de lo Alto” y el Fisicoculturismo y Fitness.
        El sistema actual que se usa en el país y en el mundo entero es  “a mayor peso, mayor músculo”. En el sistema utilizado en la actualidad para que los músculos puedan desarrollarse más, se necesita mucho esfuerzo y sacrificio, pero también mucha experiencia y mucha inteligencia; y si no hay progreso en el alumno es por lo general debido al sobre-entrenamiento y la falta del suficiente estímulo al músculo. En síntesis, si los Fisicoculturistas redujeran su entrenamiento a la mitad, progresarían el doble y también si entrenaran con la suficiente intensidad pero con pesos del 60% al 80% de su capacidad, esto es para que los músculos reaccionen y crezcan ya que con más intensidad viene la estimulación, llegando al límite de su capacidad actual.
        Sin dejar de lado el cuerpo y su recuperación del entrenamiento, la llamada “sobrecompensación” es la capacidad del cuerpo en recuperarse. Con este Sistema se debe entrenar mucho pero corto, con pesos de 80% o más y hacerlo en forma correcta. En la actualidad se tarda mucho tiempo en acostumbrarse a usar mucho peso y es de mucho sacrificio y dedicación.
        Observación: Todos los músculos requieren de un mínimo de descanso de tres días para no “quemar” el músculo trabajado. Lo correcto es entrenar mucho pero corto, y hacerlo en forma apropiada e intensa. Este es el sistema que se usa actualmente en el mundo del Fisicoculturismo para musculación.
El Sistema de Entrenamiento Muscular “Nivel de lo Alto”      (Derecho de Autor Nº 17223 del 28 de Febrero del 2012).
Al entrenar con el Sistema “Nivel de lo Alto” se estimula todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, y se estimula el crecimiento muscular en minutos incrementándose la actividad física y con eso se entrena con más dureza disminuyéndose su tiempo de recuperación entre cada entreno, y con la capacidad de aumentar después de recibir las “señales” que le envía el cerebro, y con eso se pueden usar pesos exorbitantes; también aumenta la resistencia de los huesos que con el paso del tiempo tienden a debilitarse, si no hay actividad física pesada, en toda persona y más aún en las personas adultas. En síntesis, con este Sistema se incrementa el tamaño corporal de los músculos –ya sea trate de niños, jóvenes o ancianos– y mejora el rendimiento general sea cual fuere el deporte que se practique. Con el Sistema “Nivel de lo Alto” se le da al organismo más oxígeno que ingresa en las células incrementando la capacidad e integridad el sistema nervioso; y con eso elevamos el rendimiento deportivo. La recuperación de los músculos es inmediata al recibir el alumno la “Señal”, pues el alumno pasa a la “contracción muscular” pasando por alto el “calentamiento” y la “fatiga muscular”. Después de entrar en la “contracción muscular”, a los 5 minutos se puede mover mucho más peso que un practicante que hace el “sistema Normal actual”; es una cosa maravillosa y se consigue sin ninguna agitación cardiovascular-respiratoria del alumno.
        Los tratados médicos afirman que el ser humano, a partir de los 40 años de edad, va perdiendo masa muscular y el cuerpo se descalcifica, debilitándose los huesos y sobreviniendo la llamada “osteoporosis”. Con el Sistema “Nivel de lo Alto” las personas de 40 años o más (sin límites), pueden seguir agrandando y manteniendo su masa muscular, y con eso fortaleciendo los huesos del cuerpo, además de mejorar su capacidad intelectual merced a la irrigación sanguínea del cerebro. Con el Sistema “Nivel de lo Alto”, el alumno que comienza a entrenar, al minuto o poco más entra en la “tercera Etapa” del entrenamiento convencional, que es la de “contracción muscular” y la zona trabajada del músculo comienza a “arder” y a “inflarse” quedando contraída hasta el día después de la práctica, pero sin ninguna agitación, ganando un bienestar general y sin dolores al otro día de la práctica. Es algo maravilloso que ojos ni oídos vieron ni oyeron.
        Observación: Por ejemplo, una persona viene al Gimnasio y hace el Sistema “Nivel de lo Alto”, sea joven, adulto, maduro o anciano inclusive; igual llega al 50% o 60% o 70% de su capacidad, como ya se ha explicado, en el primer día de entrenamiento y sin dolores musculares, con una energía cual si tuviera mucha práctica. Porque con este novedoso sistema se invierte la ecuación habitual siendo lo contrario: “a menor peso mayor músculo”.
        NOTA: El Editor de este Blog, puede dar fe de la efectividad del Sistema, pues, siendo un activo Fisicoculturista, en los últimos dos años ha podido incrementar notablemente su masa muscular con mucha simetría y acrecentado su salud general y buen estado físico (fitness) e intelectual aún frisando ya en la edad madura. Se da testimonio.--



WATERLOO

           RECORDANDO WATERLOO….
          El 18 de Junio se cumplen 200 años de la histórica batalla de Waterloo, librada en esa fecha de 1815 y que significó el fin de Napoleón Bonaparte, el gran Corso que pudo conquistar Europa con su genio militar y dejó también un importante legado político y de organización civil a la humanidad. Por eso queremos recordar esa gesta que cambió la orientación de Europa y tal vez del mundo, escribiendo con el estilo poético que dio la historiadora norteamericana Frances Winwar al relato de la misma, basada en los Cuadernos de Memorias del íntimo amigo y ayudante de Napoleón, Víctor de Laurestán.
          “--Una vez llegado nuevamente el Poder, para  la “saga de los 100 días”, Napoleón deseaba ardientemente la paz; pero ya la “Séptima Coalición” declaraba la guerra. Nunca la consideró tan inoportuna Napoleón, pero con la rapidez que lo caracterizaba y que le valiera el apodo de “el águila” decretó la leva, y mediante ella levantó un nuevo Ejército… de criaturas y ancianos… despojando a las cunas y a las tumbas… gruñó la Oposición.
          En Junio comenzó la marcha: se acercaban los rigores del verano y Napoleón, con sombría expresión, cabalgaba mirando a sus hombres: 125.000… todo lo que pudieron darle las mujeres de Francia. Dirigió su ejército hacia el norte, a Bélgica, donde acampaban las fuerzas inglesas al mando del General Duque de Wellington; sabía que tenía que derrotar a los Ingleses y luego volverse contra los Prusianos antes de que pudieran reunirse; y después de batirlos por separado, esperar la llegada de los Rusos. Era la vieja táctica… y el enemigo la había aprendido. El 16 de Junio, con el grueso de su ejército, derrotó totalmente a los Prusianos –al mando del Mariscal Blücher, que se salvó por poco de caer prisionero– en Ligny, mientras que el Mariscal Michel Ney, llamado por Napoleón “el valiente entre los valientes”, hacía lo mismo con los Ingleses y Holandeses en Quatre Bras con una parte de las tropas, lo que le dejaba a las puertas de Bruselas.
          Consumada la victoria en Ligny, el Emperador dio su funesta orden, al mediocre Mariscal Enmanuel Grouchy, de perseguir a los prusianos en retirada, llevándose 30.000 hombres, sin perder contacto con ellos, lo que le costaría la derrota de Waterloo. En tanto, al conocerse que Quatre Bras  estaba en poder de los franceses, cundió el pánico en Bruselas, donde tenía lugar una fiesta ofrecida por la Duquesa de Richmond a los jefes y oficiales de Wellington. Éste, que se encontraba en ella, serenó los ánimos dando orden de que siguiera el baile mientras daba órdenes perentorias a sus máximos subordinados, manteniéndose presente hasta las 11 de la noche en que se retiró a dormir profundamente hasta las 4 de la madrugada en que se levantó para unirse a su Ejército en retirada. Buen ejemplo de la famosa “flema inglesa”.
          Wellington, en su retirada, colocó su ejército bajo la protección de las alturas de “Mont-Saint-Jean”; Napoleón, lanzado en su persecución, situó el suyo en las alturas opuestas. Entre ambos ejércitos se extendía un verdadero océano de trigo ondulante: el campo de batalla de Waterloo. ¡Waterloo… Waterloooo…! como el triste ulular del viento sobre las olas en torno a una roca desolada: ¡Waterloo…! El viento aulló, esparciendo negros nubarrones en el cielo. Por la tarde estalló la tormenta, llovía a mares, pronto el que sería el campo de batalla se convirtió en una ciénaga donde los caballos y los hombres se hundían hasta las rodillas en el lodo –ese “sexto elemento de la Guerra” como lo denominó Napoleón– que  hacía imposible desplazar la artillería; había que esperar. Era el 17 de Junio y Napoleón ansiaba ardientemente la batalla; toda dilación haría que los prusianos se acercaran, pero había que esperar hasta que la tierra estuviera seca. Napoleón, puesto a prueba, se colocó la máscara de la impasible calma: en esos momentos decisivos para el futuro de Europa y aún del mundo, “el Hombre del Destino”, el héroe de cien batallas, era un Jugador. Las apuestas eran altas: si ganaba lo recuperaba todo: Francia, la gloria y el honor… pero si perdía, ¡ay de Francia, que lo habría elegido para su destrucción!
          El día siguiente, 18 de Junio de 1815, amaneció frío y soleado, los cielos se habían agotado, la tierra pronto estaría seca. Napoleón, durante el desayuno con sus oficiales, tuvo una indisposición que lo acompañaría todo el día, pero se sobrepuso y salió a revistar y arengar a sus hombres: “Le petit Caporal” (el pequeño Cabo) lucía decidido y firme.
          A las once de la mañana comenzó la batalla: protegidos por el fuego graneado de su artillería los Franceses cargaban contra las líneas Inglesas que parecían largas serpientes de brillantes escamas rojas esparcidas en el centro de la llanura. El combate arreció: aquel océano de cereal se convirtió en un océano de sangre, en la dura batalla que duró toda la tarde. El sol, ya en el ocaso, continuaba alumbrando la matanza: caían diez mil hombres por hora, pero el resultado… continuaba indeciso. Napoleón miraba insistentemente por su catalejo: ¡si viniera Grouchy! Necesitaba a Grouchy y a sus 30.000 hombres para volcar el resultado a su favor y permitir a su “Vieux Garde” (la Vieja Guardia) recoger los últimos laureles. Lejos, pero muy lejos, podía ver avanzar una tenue línea azul: podía ser Grouchy, como también podían ser los prusianos, que igualmente vestían de azul. Entretanto el General Duque de Wellington, que ya había visto morir a su sobrino y a varios oficiales de su Estado Mayor despedazados por las granadas que caían cada vez más cerca de su Puesto de Comando, y veía a sus tropas iniciar una lenta retirada –que su experiencia le indicaba muy bien que pronto se convertiría en desbandada–Wellington clamaba: “¡Quiera Dios que llegue la noche o los Prusianos! Su ruego al parecer fue escuchado. Cuando las primeras sombras de la tarde se posaban sobre los picachos que rodeaban Waterloo, una ola azul de 50.000 prusianos barrió el campo de batalla. Napoleón tuvo que tomar una terrible resolución –que luego le sería criticada por ese célebre filósofo de la guerra Karl Von Klausewitz, quien sirvió bajo su mando: el lanzar todo el resto de sus fuerzas en un acto desesperado e inútil en vez de retirarse– respecto a la “Vieja Guardia” que durante seis horas había estado observando el combate sin recibir órdenes de intervenir. Ahora iban a ir a un ataque desesperado y suicida: “¡Héroes de mis triunfos! –les arengó– el destino de mi Imperio está en vuestras manos!” “¡Vive l’Empereur!” contestaron. La “Vieja Guardia” se lanzó al ataque tropezando y cayendo por causa de los miles de cuerpos muertos esparcidos en el campo de batalla como bancos de arena en un océano. La Vieja Guardia tropezaba y caía, se levantaba y volvía a caer para no volver a levantarse, ya por el fuego de los cañones y de los mosquetes. El  enemigo mismo, sobrecogido ante tanto heroísmo, les rogaba que se rindiesen. Pero sonó la respuesta estentórea del General Pierre Cambronne: “¡Merde! ¡La garde meurt, mais ne se rande pas!” (¡Mierda! ¡La Guardia muere, pero no se rinde!). Lucharon hasta el fin; el Hombre de Bronce lloraba. La estrella de su destino titiló unos instantes… y luego de apagó.

          Horas después, cuando el vencedor General Duque de Wellington recorría el que fuera campo de batalla, al observar los miles de cuerpos muertos en las más grotescas posiciones en que los sorprendiera el “rigor mortis” y despojados hasta de sus prendas más íntimas por aquellos verdaderos “buitres humanos” que seguían en carretas a los ejércitos para saquear a los caídos, pronunció su famosa sentencia: “Es triste perder una batalla –dijo– pero es aun mucho más triste ganarla”.--                   

sábado, 13 de junio de 2015

LA CONCIENCIA DEL PARTIDO COLORADO

BADER RACHID O LA CONCIENCIA DEL PARTIDO
(El Dirigente político experimentado a quien el Presidente Horacio Cartes debería incorporar como Consejero Político)
     El Partido Colorado está atravesando por una crisis estructural,                 histórica e ideológica muy grave corriendo el gran peligro de un cisma que lo lleve a perder nuevamente el Poder en el 2018. Ante esta ominosa perspectiva los Dirigentes históricos que quedan, señalados como los “Karaí Guasú” (Grandes Señores) del Partido, están haciendo oír su voz con firmeza, y uno de los más preclaros es el Dr. Bader Rachid Lichi, ex-Presidente de la A.N.R., quien con su prédica y accionar constante se está convirtiendo en “la conciencia del Partido Colorado”.
     Rachid Lichi es una personalidad singular. Es uno de los políticos más consecuentes (en el estricto sentido de esta palabra: que adecua sus actos a sus palabras) que ha producido la “transición democrática”. Tiene todos los ingredientes que hacen a un Caudillo Republicano: historial político de lucha, apellido, prosapia, fortuna personal limpia, cultura, capacidad intelectual, fortaleza de carácter y una firme personalidad que lo ha llevado a los primeros planos de nuestro ámbito político nacional y es, tal vez, el último Líder-Estadista, en actividad, de nuestra generación en el Partido Colorado. Y él está luchando tesoneramente advirtiendo y educando a los Correligionarios sobre cuatro puntos principales de los problemas partidarios que se presentan y hay que corregir sin pérdida de tiempo. Los exponemos a continuación.
     El problema ideológico: La pobreza de nuestra actividad política se debe a la ausencia del debate ideológico. A pesar de que nuestro Estatuto Partidario de 1992, en su Art. 74, obliga a la convocación de un CONGRESO DOCTRINARIO IDEOLÓGICO “cada diez años, o antes si la Junta de Gobierno lo estimase oportuno”(sic); la Junta de Gobierno del Partido Colorado no presta atención alguna a la difusión de la ideología del “Nacionalismo Republicano” de “El Estado Servidor del Hombre Libre” que profesa el Coloradismo y lo coloca en la “3a. vía”, opuesta tanto a la ideología Liberal “Mercadocéntrica” con un Estado meramente subsidiario, “mirón”; como a la ideología Socialista Izquierdista “Estadocéntrica” con el Estado omnívoro, “atrapatodo”, autoritario. El Coloradismo preconiza el “Estado Regulador”, director, que interviene para suplir las fallas y deficiencias del mercado y armoniza los intereses políticos con los económicos; como ocurre en Suecia, Taiwán, Corea, Japón y lo fue en la Francia de Charles de Gaulle.
      Bader dice que hay que poner énfasis en los pilares de nuestra ideología: el NACIONALISMO (adaptado a la Globalidad del Siglo XXI), el AGRARISMO como lo preconizaron Juan León Mallorquín y Natalicio González y el REPUBLICANISMO con su DEMOCRACIA SOCIAL tal como ya lo plantearan a fines del Siglo XIX, Blas Garay, Fulgencio R. Moreno e Ignacio A. Pane; porque primero se piensa lo que se va a hacer y qué línea aplicar conforme al convencimiento ideológico que es la guía para la acción política; y concluye enseñando que: Ideología Política “denota una Doctrina del Poder Político en la cual, en forma simultánea, se definen los objetivos, se describen los métodos para alcanzarlos y se moviliza el apoyo que estos requieren” y agrega que está formada por tres componentes: “supuestos filosóficos, conceptos doctrinarios, y un programa de acción que dimana de la doctrina y está basado en los supuestos filosóficos”. Y la ideología se expresa en la Teoría entendiéndose como “buena teoría”, “aquella que puede ser adaptada o expandida a fin de que se reflejen en ella las nuevas circunstancias, de modo que permita explicar el pasado, sirva de modelo para el presente, tenga cierto valor de predicción para el futuro”. ESTO ES LO QUE NOS FALTA.
     La moral en la política: Muchos factores contribuyeron a la decadencia moral en el Partido, que acompañó la exaltación intelectual de nuestra reciente Democracia. Probablemente un “factor básico” fue, y es, el crecimiento de la disparidad de la riqueza. Por un lado, se extendió el “pecado” al haber más dinero para pagar su costo. La difusión de la riqueza y el libertinaje en las clases media y alta del Coloradismo debilitó el ideal ascético y sus costumbres; muchos correligionarios llegaron a despreciar una ética nacida de la pobreza y el temor al deshonor que se oponía entonces a sus impulsos y a sus medios. Sin saberlo, por no haberlo leído, cayeron sin embargo en una creciente simpatía por la opinión de Epicuro, de que debía gozarse la vida y de que todos los placeres debían considerarse inocentes hasta que se demostrase que eran culpables, triunfando de las prohibiciones de la tradicional Moral Republicana. Mientras tanto, en los estamentos bajos, se reproducía al revés la famosa frase de Lord Acton: “El Poder corrompe, el Poder absoluto corrompe absolutamente”. Para los pobres y desposeídos, podría decirse que “La falta de Poder corrompe, y la falta de Poder absoluto corrompe absolutamente”; ellos ahogaban su frustración y hambre vendiendo su apoyo y votos al mejor postor, convirtiéndose en una clientela prebendaria de los adinerados. Se perdió el respeto a los “Karaí Guasú” incorruptibles.
       Quizá, después de la disparidad de la riqueza, la mayor fuente de inmoralidad fue la inestabilidad política de nuestra época. La lucha de facciones; frecuencia de las elecciones que constituían verdaderas “guerras políticas”; la entrada con potencia de influencia extranjera; una suerte de “invasión” de nuestra vida política por nuevos políticos oportunistas, ambiciosos y venales que no reconocían restricciones morales; repetida desorganización de la agricultura y el comercio por los estragos de la corrupción y la falta de una profunda Reforma Agraria  y una drástica y justa Reforma Impositiva; desviación y burla de la Democracia y la Libertad por sustitutos mediocres de Stroessner que suplantaban la legitimidad pacífica por la fuerza “Timocrática” del dinero, la demagogia y la mentira. Platón y Aristóteles por primera vez teorizaron con el término Timocracia: para el primero es una forma de Gobierno que se basa en el deseo y la importancia del honor (timé) que da el dinero; “constitución ambiciosa de honores” la define Platón en “La República (VIII, 545 b) y que es corrupción de la forma correcta de Gobierno porque de la “Timocracia” se pasa precisamente a la “Oligarquía” –Gobierno de los ricos–cuando los pocos que detentan el Poder ya no se contentan con el prestigio alcanzado y, violando las leyes, “se dedican a hacer dinero apreciando más esta actividad que la virtud” (República: VIII, 550, d-e) convertidos de este modo en negociantes y avaros, “exaltan al rico, al que le ofrecen Cargos Públicos y colman de alabanzas, al mismo tiempo que desprecian al pobre”.
      Bader dice al respecto, que “no basta con la “sanción moral”, debemos conseguir el castigo ejemplar: no debemos soportarlos sentados en sus escaños del Congreso, ni con la toga del Magistrado, ni en el Poder Administrador del Ejecutivo. Hay que recuperar los bienes mal habidos y poner en prisión a los corruptos. HAY QUE IR MÁS ALLÁ DE LA SANCIÓN MORAL” y revalorizar en el Partido el sentido y el honor de la moral perdida.
     La unión colorada: Los factores determinantes del destino del Coloradismo en el Paraguay, residen tanto en el propio Partido como en el entorno político. Al respecto, ya en 1943, el político y escritor liberal “Tiempista”  Juan José Soler en su libro “Hacia la Unión Nacional” respondía a la pregunta ¿por qué cayó el Partido Liberal? con las siguientes cuatro causas: 1.-Disensiones internas; 2.-Crisis de Jefatura; 3.-Técnica inadecuada para sostenerse en el Gobierno; 4.-Disolución de vínculos morales.
        El 17 de Septiembre de 2014 se cumplió un aniversario más de la fundación del Partido UNACE que consumó, entonces, la fatal división del Partido Colorado, con más de 300.000 deserciones que pasaron a conformar el nuevo Partido, sangría de la cual el Coloradismo no pudo reponerse para el annus terribilis del 2008, sin aprender incluso la lección y continuando la división exacerbada que llegó a su “climax” con las internas partidarias para elegir al Candidato a Pte. de la República; las masas republicanas se hallaron brutalmente divididas, recordando la época de fines del siglo XIX y principios del XX, entre “Egusquizistas” y “Caballeristas” que llevó al Partido a la llanura en 1904 por la traición del Egusquizismo acaudillado por Guillermo de los Ríos (sucesor del ya fallecido Egusquiza) y el entronizamiento del Partido Liberal.
       Bader apunta que ahora está sucediendo lo mismo, y que los Colorados tradicionales, en particular, buscan instintivamente la última y única esperanza capaz de frenar la demolición del Aparato Político Partidario y su estructura social e ideológica, que costó edificar más de un siglo de vivencia constante, por parte de un redivivo “Neo Decoudismo-Egusquicismo Rojiverde” ahora presentado en un deformado Neo-Liberalismo criollo (ahora Roji-Azul).
        El Poder del Partido: Es lo que Rachid Lichi quiere salvaguardar a toda costa, pues afirma rotundamente que el gran Partido Nacional Republicano es todavía, a pesar de algunos desaciertos, un “haber colosal” de nuestra Patria y “una promesa inestimable para el futuro”. Tal es la dialéctica del proceso histórico, que el Coloradismo, aún en sus horas más difíciles, ha producido los Jefes de mayor visión y valor y ha dado la espalda a aquellos Dirigentes torpes y serviles. Pero los Dirigentes pasan… y el Partido queda. Por eso, los Colorados deben seguir trabajando por la renovación de la Dirección y deben jugarlo todo al impulso orgánico, profundo e irreprimible de las masas paraguayas de liberarse de la pobreza, el atraso y de los “mini-colonialismos” a que nos tienen sometidos nuestros poderosos vecinos. Esta tarea fundamental de nuestra época no ha cambiado, por la simple razón de que no se ha resuelto… y los Colorados, dice Bader, “no tenemos el menor derecho –a no ser que la desilusión y la fatiga se consideren “derechos”– a extraer la conclusión de que el Partido ha desaprovechado sus posibilidades históricas y debe renunciar a todas sus aspiraciones y resignarse… Treinta o cuarenta años en la balanza de la Historia, cuando se trata de los cambios más profundos en los temas económicos y políticos que afectan la soberanía, pesan menos que una hora en la vida de un hombre: y ¿de qué sirve el individuo que, a causa de los reveses sufridos en una hora o un día, renuncia a un propósito que se ha fijado sobre la base de toda la experiencia de su vida?”
          Por eso, “poner una cruz” sobre el Partido Colorado a causa de alguna “recaída episódica” y perder así toda perspectiva histórica, sería imperdonable. Porque, por el momento, solamente el Coloradismo tiene dentro de sí la estructura socioeconómica para una democracia social renacida, la Ideología y el espíritu Nacionalista que requiere la hora; y esto DEBE DEFENDERSE. ¿Y qué defendemos nosotros?: la Soberanía y el progreso de la Patria y el Poder del Partido. “Nosotros somos un Partido de Gobierno; no somos el Partido de la oposición irreconciliable… Cumplimos nuestra tarea patriótica exclusivamente a través del diálogo con el Gobierno y la educación y dirección de nuestro Pueblo, explicándoles a ambos lo que deben defender y lo que deben rechazar. ¡Aunque nos quedemos solos, porque a fin de cuentas, PARA CAER CON DIGNIDAD NO HACE FALTA COMPAÑÍA!”. Éste es el Catecismo que está enseñando Bader Rachid Lichi y que lo convierte en “la Conciencia del Partido Colorado”.--
            



martes, 2 de junio de 2015

DIPUTADOS

MUUUUY  ACTUAL !!!!

POESÍA DE HACE 300 AÑOS


DÉJAME  DORMIR,  MAMÁ

Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.

Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta..

Hijo mío, por favor,  
levántate y desayuna.

Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.

Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.

Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche..

Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.

¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!

Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.

Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.

Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.

Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.

Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.

Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.

Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?

Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.

Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso..
                 
Déjame, mamá, que soy
Diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los Diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!

Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!

Fray Junípero Serra (1713-1784) Religioso franciscano  español.-