sábado, 17 de septiembre de 2016

CRISIS VENEZOLANA

          SALIDAS A LA CRISIS VENEZOLANA
Intervención de Fuerzas Globales, Solución  Sandinista o Golpe Militar.

Diecisiete años de batalla por el control del Estado han dejado exhaustas a las fuerzas en guerra y dejado a Venezuela como la Inglaterra en la "Guerra de las Dos Rosas" (1455-85). Ni el conglomerado MUD ni el bipolar PSUV-Gobierno pueden destruir al enemigo, para quedarse con el máximo premio de la contienda: la renta petrolera. Ante la imposibilidad endógena de liquidar al enemigo, tanto la facción Neoliberal-Monroeísta como la Socialdemócrata-Populista del Siglo 21 han acudido a la intervención externa: Washington, el Vaticano, la Internacional Socialista, la UNASUR y el Neo-Fascismo Falangista de Rajoy-Aznar han sido convocados por las fuerzas en disputa, para participar en el jaque mate final del drama venezolano. Cuatro grandes Bloques de Poder entre las fuerzas autóctonas y los redentores extra muros pueden distinguirse en el campo de batalla.
a) Washington y la Carta Democrática: El show del antaño Ministerio Colonial de Estados Unidos, que extrañamente es llamado Organización de Estados Americanos (OEA), fue montado por su última adquisición mercantil, el ex-Frente Amplio uruguayo, ahora cipayo Diego Almagro. La investidura de Almagro como Secretario General de la OEA, dicho sea de paso, fue propuesta, irónicamente, de Pepe Mujica, ¡apoyada por Venezuela! Una infeliz operación que demostró una vez más        –como los casos de Maduro, Dilma y Scioli– que los Socialdemócratas-izquierdizantes de América Latina están en extrema urgencia de tomar un curso básico de psicología aplicada y política revolucionaria, cuando se trata de nombrar sucesores para Cargos importantes. Mientras, en ese teatro de operaciones, Henry Ramos Allup y su combo Parlamentario se mordieron las uñas de ansiedad nerviosa, esperando poder unirse al Tío Sam en el reality show de "Big Brother Productions". Pero, a Allup le sigue fallando Cronos. No logró sacar a Maduro en seis meses, como había prometido en la Asamblea Nacional, y tampoco recibió la tan anhelada llamada para dar cátedra en Washington.
El resultado del show, sin embargo, no es, como dice la propaganda de poca monta del Palacio de Miraflores, un triunfo para Maduro o "los pueblos de América Latina". Washington sabía, por supuesto, que no iba a lograr una condena a Venezuela, es decir, que la plaza no iba a caer con el primer cañonazo. Pero, con su "táctica de Sun-Tzu" avanzó otro paso hacia el golpe final. Hizo política y públicamente más admisible el “coup d´etat” de Brasil, institucionalizando de facto una nueva forma jurídica de Golpe de Estado Monroeista (nos referimos a James Monroe: “América para los americanos”) en el hemisferio. Se trata, nada menos, de un nuevo instrumento intervencionista subcontinental, funcional para la reimplementación del “patio trasero”. Y la participación de los Gobiernos Latinoamericanos en la ilegal reunión de la OEA –pese a la fragrante violación de la normatividad hemisférica vigente respectiva, por Almagro– contribuyó  ipso facto a la legitimación de este nuevo instrumento Monroeista de Washington y sus lacayos. De la misma manera, la reunión estableció una plataforma política-discursiva de seudo legalidad importante, que, como referente, le permite a los medios de manipulación globales potenciar aún más la campaña contra Venezuela.
b) La Internacional Socialista: Donde galopan los jinetes Gringos, no puede faltar la competencia Europea. Al fin y al cabo, la camarilla de Cabello y Maduro y su fracasado “Socialismo del Siglo XXI” populista, se encuentran ideológicamente más cerca de los ex-Vicepresidentes de la Internacional Socialista de Willy Brandt, el español Zapatero y el Dominicano Leonel Fernández, que de la Neocon Hillary Clinton o el troglodita Uribe. Zapatero y Fernández, acompañados por el ex Presidente del paraíso fiscal Panamá (Martín Torrijos), se encontraron en la República Dominicana con delegados de Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular. El objetivo, urgido por el Papa Francisco y UNASUR, era dialogar sobre una solución pacífica al conflicto nacional. Sin embargo, el pretendido diálogo de concertación se acabó, cuando chocó con la cruda voluntad de Poder de los actores y la verdad de lo concreto. La Oposición exigió el revocatorio, la amnistía, el regreso de los exiliados y la reforma económica. El Gobierno, a su vez, demandó parar la iniciativa en la OEA. Ahí terminó el “romance” de la negociación pacífica.
c) El Papa y Henrique Capriles: Mientras tanto, cual araña silenciosa y diligente, muy inteligentemente Capriles está tejiendo la alternativa del Centro para sustituir a Maduro y ganarle la carrera a sus competidores Allup, López y Borges. Por la vía de su operador político Henry Falcón –que como Gobernador de Lara capitaliza la fuerza de Barquisimeto, la cuarta ciudad más poblada e importante de la nación y a su vez es la capital y mayor ciudad del Estado de Lara que genera la mayor Procesión Católica Mariana del mundo: la Divina Pastora, lo que le abrió a Falcón la puerta para poder charlar con el "Dulce Guerrero" en la Ciudad Eterna– está tejiendo la red urbi et orbi con el progresista Papa Francisco y algunos de sus altos Obispos en Venezuela. La UNASUR, con el experimentado Ernesto Samper a la cabeza y apoyada por los países que quedan del “Bloque Progresista”: Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, es la tercera variable en esta ecuación entre el Vaticano, el Gobierno de Maduro y las fuerzas de Capriles. Capriles se enfureció con la estratagema de diálogo un tanto oscuro en la República Dominicana y la intervención Estadounidense vía la OEA, instrumentada por Ramos Allup. Por supuesto, tiene toda la razón. Porque si sale exitosa, la vieja vedette Socialdemócrata (Adeco) podría estar en condiciones de mostrarle al joven hijo del Nacionalismo Republicano Desarrollista la tarjeta roja del campeonato por el petróleo venezolano.
d) Leopoldo López, el Franquismo trasnochado y el Centro: El último bloque de Poder está mirando al mundo en forma de cuadrícula. Leopoldo López sigue en la cárcel, esperando que el apoyo del quijotesco Franquismo del Partido Popular (PP), con sus peligrosos Líderes Aznar y Rajoy y sus aliados de la diáspora latinoamericana (Uribe, Temer, Macri, Miami), puedan cambiar la correlación de fuerzas a su favor. Sin embargo, con la decreciente popularidad de Obama, el caos en el Partido Republicano, la corrupción en el PP y el progresivo debilitamiento de los “trigo no muy limpios” Temer y Macri, las posibilidades de triunfo de López son escasas. Es más probable, que la convergencia del Bloque de Capriles con el de la Internacional Socialista será el Centro victorioso del conflicto.
e) La Rebelión de los que hacen colas y Maduro: Toda rebelión social comienza por el hambre y Venezuela no será la excepción. Tomando el incremento de los saqueos como parámetro sistémico de la situación actual, es evidente, que el momento del estallido generalizado se acerca rápidamente. Como la absoluta mayoría de la población está convencida que la camarilla de Maduro es responsable causalmente del hambre y de la situación insostenible de las masas, no hay forma de salvar la cabeza de Maduro y el proyecto de desgobierno que encarna. El fracaso de todas las negociaciones hasta el día de hoy demuestra que no hay nada que hablar, mientras el Gobierno no acepte prescindir de Maduro y Cabello. La pregunta real en Venezuela, por lo tanto, es, cómo llegar a un arreglo que salve la cara al "Chavismo" y permita una concertación que evite la violencia. La única respuesta posible a esa pregunta es: la solución Sandinista de 1990.
f) Solución Sandinista fundacional o violencia masiva: En la Diplomacia y, muchas veces, en la Política, la forma es sustancia; y la única forma para que ambos adversarios puedan salvar la cara, es la convocatoria a nuevas Elecciones Presidenciales para el año 2017. Esta solución le permite al Gobierno evitar la estrepitosa derrota del revocatorio; pregonar que es democrático; cambiar su equipo para tratar de rescatar lo poco rescatable del PSUV para las elecciones del 2017 y llegar a un acuerdo con el Bloque de Capriles, con apoyo del PAPA, la INTERNACIONAL SOCIALISTA, UNASUR y, eventualmente, WASHINGTON. Maduro debería renunciar antes de fin de año por “razones de salud”. Es evidente, que el "Chavismo" perderá esas elecciones holgadamente. Por lo tanto, tiene que negociar que durante unos seis años no se cambie la Oficialidad de las Fuerzas Armadas ni el control de determinados sectores de la Policía, como sucedió en Nicaragua en 1990 con el acuerdo que llevó al Poder a Violeta Chamorro y permitió mantener intacta la fuerza política Sandinista que le hizo volver al Poder 17 años después. Esto es necesario para evitar un revanchismo y una represión generalizada. Sobre este acuerdo fundacional, se puede entonces negociar todas las demás demandas de ambas partes. Las razones para que los dos adversarios acepten tal arreglo, son poderosas: porque, como asegura el ex-Asesor de Chávez e ideólogo y autor del Libro “El Socialismo del Siglo XXI”, Heinz Dieterich Steffan, es la última oportunidad antes de la catástrofe, porque si la Oposición no acepta el acuerdo fundacional, la situación terminará muy pronto en un estallido social que provocará un Régimen Militar. Y, la Vieja Clase Política pre-Chávez no puede estar segura, de que les vaya a ir muy bien en tal Régimen de facto. Por otra parte, si la camarilla de Maduro-Cabello no acepta el acuerdo fundacional, le espera, más temprano que tarde, un levantamiento social generalizado, seguido por un Golpe Militar. Y ahí, tampoco pueden estar seguros, que sus antiguos aliados les tratarán con guante de seda. De ahí, que para ambos lados ésta es la última oportunidad de negociar que tienen. Si no la aprovechan, la bota militar los sustituirá”. Y cuando los Militares vienen marchando se quedan en el Poder por lo menos por 20 años. --

FUENTES: Aporrea.org/actualidad; Heinz Dieterich Steffan;     Cambio 16;  Prensa Internacional en general.-

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