miércoles, 27 de julio de 2016

INTER, ENTER

PARAGUAY: ¿EXIT  DEL  MERCOSUR  Y  ENTER  A  LA  ALIANZA  DEL  PACÍFICO? 
En un Artículo tituladoParaguay Exit del Mercosur”, publicado el 28 de Junio ppdo.  por el CATO INSTITUTE de los EE.UU., el economista paraguayo Víctor Pavón considera que así como el Brexit podría resultar en una mayor liberalización comercial para el Reino Unido, la salida de Paraguay del MERCOSUR seguramente resultaría en lo mismo. Por casi la misma fecha el INSTITUTO CATO publicó también dos Artículos muy ilustrativos de su posición: “Alianza del Pacífico” del costarricense Juan Carlos Hidalgo y “El Modelo del Pacífico” de Ian Vázquez, que instan a las Naciones Latinoamericanas a ingresar en esa Asociación porque “a pesar de que ha disminuido el crecimiento económico mundial, el modelo del Pacífico sigue firme, lo cual posiciona mejor a los países que lo conforman y augura bien para el futuro. El modelo del Atlántico, por otro lado, está cada vez más en crisis"; de lo cual colegimos que el Sr. Pavón, a tono con la ideología del Instituto CATO al que pertenece, indirectamente está propugnando dicha política para el Paraguay. Esta es una respuesta tentativa a esa proposición Neoliberal.
Paraguay asistió a la XI reunión de la Alianza del Pacífico  celebrada en la ciudad chilena de Puerto Varas, Región de Los Lagos, que culminó el 1º de Julio, en la que participaron la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y los Presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; México, Enrique Peña Nieto, y Perú, Ollanta Humala. El ingreso de Paraguay como “Estado Observador” a la Alianza del Pacífico (bloque regional compuesto por México, Colombia, Perú y Chile como Estados Parte) fue saludado desde diversos Medios de Comunicación Neoliberales de nuestro País, que pretenden ver en la noticia el certificado final de defunción –tantas veces anunciado– del pelotón de instancias de integración autónomas: UNASUR, MERCOSUR, ALBA y PetroCaribe. En contraposición a eso, la noticia no generó mayor repercusión en la Prensa Latinoamericana que cubre con más énfasis el deterioro de la situación social argentina y los escándalos offshore del Presidente Macri que su política internacional. También ahora Argentina ha ingresado como Estado Observador.
Por el momento, el ingreso Argentino como el Paraguayo no es más que un saludo genérico a una instancia abarrotada de Estados Observadores, con casi 50 países en esa condición, contra sólo 4 con membresía plena. No hace falta más que ver el mapa que presenta la propia Alianza del Pacífico en su web para darse cuenta de ello, con una gran proliferación del bloque EEUU-UE en esta clase de membresía parcial que otorga voz en reuniones (y no mucho más). En su afán de no mirarse en soledad en una América Latina y el Caribe que aún sigue contando con mayoría de Gobiernos nacionalistas/populares y de izquierda –aunque no con el énfasis de años pasados, claro está– Macri como Cartes orientan su Política Exterior rumbo a países que no han demostrado grandes logros en materia económica y social. Esto queda evidenciado en las propias Estadísticas de la OCDE, que hablan de una desigualdad creciente en los Estados Parte de esta Organización apadrinada por Washington.
Un elemento interesante se desprende de una lectura inicial del Acuerdo Macro de la Alianza del Pacífico, firmado en Junio de 2012 en Chile: tres de los cuatro suscriptores han salido -o están camino a hacerlo- de la Presidencia de sus respectivos países. Hacemos referencia a Piñera, Calderón y Humala, que dejan en soledad a un Juan Manuel Santos que ganó agónicamente la segunda vuelta de 2014. Es decir: hablamos de países con volatilidad política creciente, muy elogiados por la Prensa Corporativa pero con modelos político-económicos poco refrendados por sus habitantes en las urnas.
Pero “Alianza del Pacífico” tiene un problema adicional de dimensiones: viene atado al combo del “Acuerdo TransPacífico(TPP). Intentar sacrificar el “MERCOSUR”     –es preciso “flexibilizar” sus condiciones dicen otros como el paraguayo Víctor Pavón– para ir corriendo tras un mega-acuerdo que intenta contrariar a China en el marco del progresivo declive de EEUU no parece ser la opción más razonable para Paraguay ni Argentina: para ello Macri y Cartes deberían firmar dos Tratados de Libre Comercio -es decir, con la mitad de sus miembros plenos- para intentar ser “Estado Parte” de la Alianza del Pacífico en el futuro. Paradójicamente, a 25 años de la firma de un MERCOSUR que fue concebido en pleno auge Neoliberal, es este Tratado el que impide que la Argentina del PRO se tire de cabeza a la “pileta librecambista” que ofrece la Alianza del Pacífico y lo mismo pasa con Paraguay. ¿Se animará a aún más el tándem Macri-Cartes? ¿Buscarán romper el MERCOSUR por el capricho de “pertenecer” a los mega-acuerdos que exige EEUU?
Debemos tener en cuenta que a Estados Unidos y a la Unión Europea, el aumento de Poder o masa crítica regional siempre les restará espacios para negociar acuerdos favorables a sus intereses. En este sentido, no se deben olvidar las palabras de Henry Kissinger a principios de los años noventa, cuando sostuvo que si Estados Unidos incitaba a la Argentina a firmar un acuerdo bilateral comercial o, incluso, a ser parte asociada del naciente Nafta, Washington hubiera logrado una decisiva ganancia de Poder, pues su consecuencia habría sido la disgregación del MERCOSUR y, por tanto, el mantenimiento de la división interestatal en la región
Por supuesto que no ignoramos que la crisis del MERCOSUR refleja ahora, con claridad meridiana, los defectos del Tratado de Asunción y los sucesivos Protocolos, que se estuvieron aplicando contra viento y marea en estos años. Ya no cabe duda alguna de que es necesaria una revisión total cuyos mayores lineamientos deben estar en la forja de Instituciones para la integración, retomando la idea del modelo flexible y gradual que se pensó al principio, y el rechazo de las extralimitaciones del “Aparato Político” que cree que basta el voluntarismo del Poder para impulsar la justicia, el sistema productivo y la creación de riqueza. De todos modos, Paraguay debe continuar dentro del MERCOSUR, como tan atinadamente lo expresó Horacio Cartes desde el principio de la crisis del 2012 en varios discursos, tomando con serenidad los avatares que sufrimos; y recordemos lo que dijo Napoleón, que “para gobernar se debe tener el corazón en la cabeza”. Porque, a pesar de todo, Paraguay ha obtenido ventajas de la integración: el volumen de sus exportaciones e importaciones con los países del bloque alcanza a sumar casi el 40% de su PBI y lo recibido del Fondo de Inversión es muy superior a lo aportado; además su condición de mediterraneidad le hace necesitar de un tránsito sin obstrucciones para la salida de sus productos y estamos seguros que con un Gobierno Republicano, que volverá más temprano que tarde a su ideología de centro-izquierda Nacionalista de sus orígenes, las negociaciones serán más fáciles y positivas en todos los órdenes, se limarán asperezas y se será más comprensivo con los problemas de la asimetría entre sus componentes.-     


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