miércoles, 18 de febrero de 2015

LA CUESTIÓN DE CRIMEA

                    LA CUESTIÓN DE CRIMEA
        Respuesta a un empecinado anti-ruso, “ancien regime”, quien aun cree estamos en la Guerra Fría anticomunista: “¿Anexión militar de Crimea?”
        Lo que sorprende sobremanera es la ceguera e ineptitud de los Estrategas Políticos, Diplomáticos y Militares  Norteamericanos quienes creyeron que Rusia iba a quedarse quieta ante la “cuestión Ucraniana” dado que el problema geopolítico fundamental de Rusia “por los siglos de los siglos” ha sido siempre el hecho de ser un inmenso territorio “encajonado” entre mares que se hielan 6 a 8 meses al año, siendo su “Destino Manifiesto” la salida a los mares cálidos. Y sólo tiene dos opciones: al Sur de Vladivostok ya empieza el océano cálido, pero enseguida está China con su mar territorial; quedando por tanto, solamente el Mar Negro con Crimea. Así, Rusia de ningún modo podía permitir que Crimea y el Mar Negro quedasen bajo la soberanía de una Ucrania pro-Occidental –miembro de la “Unión Europea”, incorporada a la OTAN– y anti-Rusa. También los “Estrategas” de marras, no se dieron por enterados que la Rusia de hoy, bajo la batuta de Putin, ya no era la Nación desquiciada y debilitada de Gorbachov y Yeltsin, y que en 25 años se había recuperado económicamente llegando a ser una de las 8 Naciones más ricas del Mundo (de ahí el “G 8”) y reorganizado y aumentado su poderío Militar, impulsada por  una “idea-fuerza” basada en el Nacionalismo Pan-Ruso y la Ideología del Eurasismo.
        Históricamente, Crimea pertenece a Rusia desde 1774, en que a raíz de la “Guerra Ruso-Turca” (1768-1774) con las resonantes victorias tras victorias del legendario héroe nacional ruso: General Alejandro Suvórov, el Imperio Turco cedió la totalidad de la Península de Crimea a Rusia por el Tratado de Küçük Kaynarca  el 21 de julio de 1774 , que ponía fin a la guerra. De acuerdo con el Tratado, el Imperio Otomano reconocía la independencia de un reducido Kanato de Crimea (cosa que lo convertía de facto en un “Estado” satélite de Rusia), quedando desde entonces Crimea –habitada en su mayoría por Eslavos Rusos– con sus playas sobre el Mar Negro, como el Balneario y lugar de vacaciones de la Nobleza Zarista, pasando a ser "de jure" Provincia Rusa en 1783.
         Recién en fecha muy próxima todavía: 1954, luego de la muerte de Stalin, el entonces Gobernante de la Unión Soviética, Nikita Khruschov (quien era Ucraniano), cedió la Provincia de Crimea a la “República Socialista Soviética de Ucrania” sin soñar siquiera que la URSS se disolvería y Ucrania se volvería un “Estado Independiente y Soberano” (que nunca lo fue) a partir del 8 de Diciembre de 1991 cuando la Unión Soviética colapsó finalmente. Tras el fallido Golpe de Estado  de Agosto, los acontecimientos se precipitarían: Yeltsin decidió disolver la Unión Soviética de acuerdo con el Tratado de la Unión de 1922, apartando de su cargo a Gorbachov y al propio Gobierno de la URSS en Diciembre de 1991. El día 8 de ese mes se firmó el Tratado de Belovesh por el que las tres Repúblicas eslavas — Rusia, Bielorrusia y Ucrania — declaraban la URSS disuelta y constituían la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Gorbachov acabaría dimitiendo el 25 de Diciembre, y el Soviet Supremo reconocería al día siguiente la extinción de la Unión, disolviéndose también, y asumiendo Rusia los compromisos y la representación internacional del desaparecido Estado. Durante la disolución de la URSS en 1991, la posesión de Crimea se convirtió en un foco de tensión entre Rusia y Ucrania. Pero he aquí que relataremos algo que la Prensa Occidental ha ocultado total y meticulosamente: que a poco de haberse vuelto “independiente” Ucrania, el 21 de Mayo de 1992  el Parlamento Ruso aprobó un Decreto declarando Nulo y sin efectos la Resolución del Presidium del Sóviet Supremo de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia de 1954 por la cual la Provincia de Crimea era transferida de la RSFS de Rusia a la RSS de Ucrania, al considerarla una violación de la Constitución Rusa. Así pues, aunque bajo la Presidencia de Borís Yeltsin, anuló la cesión de Crimea a Ucrania hecha por Krhuschov; y poco después, el 17 de Septiembre de 1993 el Consejo Supremo de Crimea dio luz verde a la Institución del Cargo de Presidente de la República, convocando elecciones para el 16 de Enero del año siguiente. Durante las Elecciones Generales de Crimea, cinco de los seis Candidatos a Presidente eran “pro-Rusos”.  En la primera ronda de los comicios, con una participación del 80%, los dos Candidatos más votados fueron Yuri Meshkov del Bloque Ruso (38,2%) y el Comunista Nikólai Bahrov (17,6%), histórico dirigente del PCUS en la región. Sin embargo, en la segunda vuelta, celebrada el 30 de Enero, Meshkov le superó claramente con el 72,9% de los votos frente al 23,4%. Tras su investidura, Meshkov nombró a Yevgueni Saburov, un ex Ministro Ruso de Economía sin pasaporte ucraniano, como Vicepresidente, con competencias análogas a la de Primer Ministro. Asimismo, el nuevo Presidente anunció su voluntad de convocar el referéndum sobre la soberanía de Crimea –pospuesto en 1992– para el 27 de Marzo de 1994, coincidiendo con la celebración de las elecciones legislativas ucranianas, a las que propuso boicotear. Aunque el plebiscito fue prohibido desde Kiev, finalmente se llevó a cabo en forma de consulta no vinculante con un triple enunciado. Participaron 1,3 millones de Crimeos, que dieron apoyo mayoritario a las tres propuestas: la recuperación de la Autonomía establecida en la Constitución de 1992  (78,4% de los votos a favor); la recuperación de la doble nacionalidad Ruso-Ucraniana, establecida también en la Constitución de 1992 (82,8%) y la autorización al Presidente de la República para promulgar decretos ley (77,9%). Como vemos, el ganador por amplio margen, apenas se hizo cargo del Poder designó como Primer Ministro a un Ruso e hizo gestiones para la incorporación de la República Autónoma a  la Federación Rusa.
         Por supuesto, El Gobierno Ucraniano reaccionó y quiso solucionar “manu militari” la cuestión, convirtiendo a Crimea en “Provincia Ucraniana”. El 17 de Marzo de 1995 la Rada Suprema de Ucrania, apelando a la Ley fundamental del país y a su integridad territorial, abolió la Constitución y otras leyes Crimeas, entre ellas, la de Institución Presidencial. Pero se encontró con tan férrea oposición popular y de la Dirigencia Política, tanto así que el 21 de Septiembre de 1995 el Consejo Supremo de Crimea aprobó una nueva Constitución, reformada el 1 de Noviembre del mismo año. El nuevo texto, que definía a Crimea como una “República Autónoma” dentro de Ucrania, fue parcialmente aprobado por Kiev el 4 de Abril de 1996, con múltiples emmiendas. Entre ellas, la relativa a la denominación oficial del territorio, que tras largos cabildeos de “tira y afloje”, en ese mismo 1996 se llegó a un acuerdo por el cual Crimea continuaría teniendo el Status de República Autónoma, pasando el nombre de «República de Crimea» a «República Autónoma de Crimea». El  28 de Junio de 1996 la Rada Suprema de Ucrania aprobó una nueva Constitución, la primera tras la independencia del país. Esta Constitución fue refrendada por el Parlamento de Ucrania el 23 de Diciembre de 1998. Se mantuvo vigente hasta la crisis de 2014 cuando Sebastópol asumió el rol de Ciudad Federal (al igual que Moscú y San Petersburgo), mientras la República Autónoma de Crimea, con Simferópol convertida en Capital, se convirtió en una República de Rusia (por votación popular sin ninguna intervención militar), el modelo más autónomo entre los tipos de Sujetos Federales existentes en el país.  El lazo que la unía hasta entonces  con el Gobierno Central Ucraniano era en cierto modo parecido al del “Estado Libre Asociado” de Puerto Rico con los EE.UU., que le daba derecho a separarse. Así, pues, solamente durante 16 años (1998-2014) Crimea estuvo nominalmente bajo el “dominio” parcial de la República de Ucrania. Esta es la verdad lisa y llana sobre la “Cuestión de Crimea”.-

   

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